Estucha Zilberberg, superviviente de Ravensbrueck y Mauthausen

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Estucha Zilberberg nació en Polonia, y el estallido de la Guerra Civil española le pilló en Bruselas, estudiando medicina. Algunos amigos suyos, estaban en ese momento en Barcelona participando en las Olimpiadas Populares que se iban a inaugurar el día del estallido de la guerra, y cuando muchos de ellos regresaron a Bruselas, decidieron un buen grupo, irse de voluntarios España a luchar. Estucha formó parte del Cuerpo de Sanidad Militar en las Brigadas Internacionales, y por ello obtuvo la nacionalidad española, con lo que es además de polaca, española. Además, compartió cautiverio en Ravensbruck y Mauthausen con un grupo de españolas. Su nombre de guerra era Juanita.

En febrero de 1.939, como el resto de republicanos, cruza la frontera francesa, y valiéndose de sus conocimientos de francés y su condición de estudiante consigue llegar a París sin pasar por los campos de refugiados, y de allí a Bruselas, donde reanuda sus estudios en la universidad. 

Cuando los alemanes invaden Bélgica, Estucha está trabajando en los servicios hospitalarios de dermatología en Bruselas, y aconsejada por el profesor Jourdan, y por su trayectoria política, decide marcharse con su familia a Francia, acabando finalmente instalada en Toulouse, en octubre de 1.940, colaborando con la resistencia.
Cuando la dirección clandestina del PCF pidió que todos regresaran a sus lugares de orígen, Estucha regresó a París, con la misión de cruzar la Línea de Demarcación llevando la relación de voluntarios de las Brigadas Internacionales a los que supuestamente los nazis iban a buscar con mayor ahínco, para que los organismos internacionales los sacaran de Francia, algo que hizo, recopilando todas las biografías en papel de fumar.

Tras una breve estancia en Bruselas, regresó de nuevo a Francia, instalándose esta vez en Cambray (allí trabajaba su marido), donde entró a formar parte de la OS (Organización Especial), hasta que ésta se convirtió en la FTPF (Franco Tiradores Partisanos Franceses), en 1.942, y se tuvo que separar de nuevo de su marido, dirigiéndose a la dirección regional de los FTPF para organizar cursillos de enfermeras para las chicas que se iban a marchar al maquis.

El 30 de mayo de 1.941 nació su hijo, y en el momento que vieron que su lucha se tornaba más peligrosa (cuando comienzan a trabajar para la FTPF), decidieron confiárselo a un matrimonio amigo para su cuidado.

El 6 de febrero de 1.943 es capturada por la Gestapo en la estación de Lille. La encerraron en la cárcel de Loo-de-Lille, donde se enteró que a su marido lo habían fusilado el 15 de diciembre en esa misma cárcel. De allí, fue trasladada a la cárcel de Saint-Gilles, al campo de Messun, Groistrelitz, Groisburg, y finalmente, el 1 de diciembre de 1.944 entraba en el campo de concentración de Ravensbrück, como parte de un grupo de resistentes belgas, que llegaban al campo ya organizadas.

En el campo, rápidamente establecieron contacto con las mujeres organizadas clandestinamente, y vieron que quienes llevaban la voz cantante allí eran las francesas, a cuya cabeza se encontraban veteranas luchadoras y partidarias de la causa republicana española. A Estucha le encomendaron la responsabilidad del grupo de mujeres de la región del norte de Francia y de las belgas.

Allí, se reencontró con Charlie (Carlota García), con la que había tenido muchos contactos en España, y con la que tenía una gran amistad, y comenzaron a trabajar juntas en el terreno laboral y en el clandestino. Los breves momentos de descanso que tenían los aprovechaban para recordar sus andanzas por España, y eso les servía para reconfortarse y aguantar el régimen de vida del campo. Gracias a su amistad, Estucha se incorporó al grupo de españolas.

A principios de 1.945, ante el avance soviético, los nazis decidieron evacuar el campo, y uno de los grupos más importantes de mujeres (entre las que estaba Estucha) fueron embarcadas en vagones de mercancías con destino a Mauthausen.
El viaje duró 6 días sin comer ni beber.
Cuando llegaron a la estación de Mauthausen, siguiendo las instrucciones que habían recibido del Colectivo Internacional, se colocaron en columnas de a cinco, con tres deportadas encargadas de sostener a otra dos, de las más débiles, para evitar que se desmayaran y fueran abatidas por los SS o despedazadas por los perros.

Nada más entrar en el campo, se apoderó de ellas un sentimiento de terror al ver las murallas de piedra, y enterarse de que habían entrado en un campo de tercera categoría, reservado para hombres. Las desnudaron, las metieron en la sala contigua a las duchas, y las afeitaron. Lo que las pudo tranquilizar algo fue que allí se les acercaron varios españoles que les dedicaron varias palabras de ánimo, asegurandoles su apoyo, ayuda y protección frente a los kapos alemanes.

Una vez lavadas y desinfectadas, fueron confinadas en las barracas de cuarentena, asiladas del campo central, y enseguida comenzó a funcionar la organización clandestina que llevaban de Ravensbrück, tomando contacto en primer lugar con los clandestinos españoles de Mauthausen, gracias a los que poco después fueron empleadas en los talleres del campo controlados por los españoles. Estucha fue destinada a la lavandería, donde encontró a un oficial de aviación soviético que también estuvo en la guerra de España, y con el que también había trabado amistad.

Unos días más tarde, la jefa de barraca la designó, junto a otras compañeras a ir a la estación de Anstetten a limpiar los escombros producidos por la aviación aliada, bajo los bombardeos. Cada día, al salir del campo pensaban que iban al encuentro de la muerte, por lo que por el camino se iban haciendo unas a otras "testamentos orales". La desmoralización llegó hasta tal punto, que un día se negaron unánimemente a ir a sacar escombros, dejando estupefactos a los SS, que por primera vez tenían un grupo que se les sublevaba. Como castigo, las encerraron en una barraca privadas de comida y agua para que murieran de inanición, pero los españoles se las arreglaron para hacerles llegar cada día varias raciones de sopa.

Por aquellas fechas, llegaron al campo miembros de la Cruz Roja Internacional para organizar la evacuación de deportados franceses, y eso las salvó de ser exterminadas, puesto que se logró que un grupo de españolas (todas las detenidas por actos de resistencia en Francia) fuesen incluidas en la expedición, y el 22 de abril de 1.945, abandonaban el campo, incluida Estucha, temerosas aún de que serían exterminadas por el camino o devueltas al campo en cualquier momento.
Durante el viaje iban admirando el paisaje que cruzaban: "¡Qué contraste, aquellos hermosos y apacibles parajes, con el mundo de horror que dejábamos detrás de nosotras!. Y entonces surgía una pregunta en el acto: ¿Cómo era posible que aquellas gentes, en apariencia tan tranquilas, no conocieses el tremendo genocidio que su Führer y sus secuaces habían cometido en tantos y tantos campos diseminados por toda Alemania?. Era difícil admitir que lo ignorasen".

El 1 de mayo de 1.945 junto a sus compañeras supervivientes, Estucha desfiló en el cortejo organizado en París por los antifascistas franceses, y se dirigió a Lille, donde había sido detenida por la Gestapo, a recuperar a su hijo, que seguía al cuidado de sus amigos.

Regresó a Bruselas, con su hijo, a finales de 1.945, donde reemprendió sus estudios con una beca y se doctoró en la Universidad de Bruselas. Más tarde se instaló en París revalidando sus títulos, y acabó ejerciendo en la región parisina, y como jefe del Centro Médico de Châtillon-sur-Seine.

Bibliografía: El Holocausto de los Republicanos Españoles - Eduardo Pons Prades (Ed. Belacqva)
"Quien todo sabe sufrir, a todo puede atreverse." - Marqués de Vauvenargues

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36 Comentarios: (+añadir comentario?)

La mujer D dijo...

Algún día me contarás cómo lo haces? De dónde sacas tantísima información y sobre todo tan esplícita? ;).
Veo que tienes muchos fans (me emociona :D) Ya sabes que yo soy una de ellas!

Un besote gooooordo!!! y como always...Gracias

Elisa dijo...

Hola Nikkita,
Gracias por otro de tus fabulosos y muy duros artículos
Cariños
Elisa, Argentina

Katy dijo...

Hola Nikkita, una biografía apasionante y una muestra de coherencia digna de ser admirada. Coraje y valor resúmen la vida de esta mujer luchadora. A veces uno se pregunta dónde están los límites de la fuerza y el coraje para no venirse abajo.
Ante la pregunta que se hace pienso que en la guerra era sálvese quien pueda, no se hasta que punto el pueblo llano sabía de este tremendo genocidio. Prefiero pensar que no, porque si no es para borrarse del género humano.
Un estupenda documentación y aporte.
Besos y una buena semana para ti.

Madame Minuet dijo...

Madre mia, madame, recopilar todas las biografias en papel de fumar, menudo trabajo! Desde luego, vaya cómo habia que aguzar el ingenio para trabajar con pocos recursos y burlar la vigilancia ademas.
Me imagino la desesperacion que se debe sentir al ser encarcelada y enterarse al mismo tiempo de que el esposo ha sido fusilado. En esos momentos supongo que solo se puede desear terminar tambien cuanto antes.
Y menudos arrestos hay que tener para plantarse ante los SS y negarse a sacar los escombros.

En cuanto a la pregunta de cómo es posible que la gente en apariencia tranquila no supiera nada de lo que estaba ocurriendo, es que yo creo, madame, que sí lo sabían. Es imposible ignorarlo. Uno puede ignorar que desaparece una o dos personas, pero no un genocidio, ni todos esos campos, ni los trenes cargados, ni las gentes sacadas de sus casas, ni tantas otras cosas.
No, nunca me he creido que todo el pais estuviera de vacaciones en disneylandia mientras eso sucedía.

Feliz comienzo de semana, madame

Bisous

Nikkita dijo...

Mujer D, guapa, cuando quieras te lo cuento, porque no es nada del otro mundo. Tanto como fans... te has pasado, pero encantada de que estés aquí :).
Besos gordos, gordos para ti!!.

Nikkita dijo...

Elisa, gracias a ti, como siempre, por leerlos.
Cariños.

Nikkita dijo...

Hola Katy, es posible que una parte de la población no lo supiera realmente, pero había otra parte que si lo supieron, porque vieron... y por el motivo que fuera, tampoco hicieron nada. No solo en Alemania, sino en Francia, Austria, Polonia...
Buen semana. Muchos besos.

Nikkita dijo...

Madame, para pasar tanta información por la línea de demarcación era imposible hacerlo en hojas de papel, con lo que la opción fue el papel de fumar.
Para ella, la noticia del fusilamiento de su marido fue la peor que había recibido en su vida, pero aun le quedaba su hijo.
Y en cuanto a la pregunta, pienso como vos, aunque si creo que hubo parte de la población que no se enteró, el resto era imposible que estuvieran como decís de vacaciones en disneylandia.
Feliz comienzo de semana, madame.
Muchos besos

joanfer dijo...

Magnífica historia para comenzar la semana!
Yo también siento curiosidad cómo lo haces para sacar tanta información y explicarla tan bien.
Sea como sea, espero que no dejes de hacerlo... ;)

Felix Casanova Briceño dijo...

Nikkita...

¿recopilando las biografías en papel de fumar? hay que ver como se agudizaba el ingenio¡ El asesinato de su marido, el hacinamiento en la carcel y campos de concentración, el traslado como ganado sin comer ni beber... y me parecio horrible saber que también algunas mujeres eran despedazadas por perros, que auténtico horror. Gracias a Dios que pudo salir airosa con su hijo, pero su periplo la dejaría marcada de por vida, como a tantos otros. Debió ser una maravilla para ella poder volver a contemplar esos bellos paisajes que contrastaban con los muros de piedra.

Muchos besos.

Bcn_oscar1 dijo...

Cada vez que nos muestras una parte de la historia,tengo mas certeza que las mujeres fueron ( y son) mas fuertes que los hombres moralmente...

Nikkita dijo...

Joanfer, es muy fácil, recopilar información escrita o de la web, y resumir libros :)).
Moltes gracies super profe ;).
Besos

Nikkita dijo...

Félix, en todos los campos mataban de las mismas maneras, fueran hombres, mujeres o niños, por agotamiento, palizas, de un tiro, despezados por los perros, o gaseados.
Muchos besos

Nikkita dijo...

Oscar, no sé qué decirte... pero si es posible que en determinadas situaciones las mujeres puedan ser más fuertes psicológicamente.
Besos

MJTH dijo...

Un OLE grande, grande por esa mujer y por todas esas otras que sufrieron tal maritirio y tuvieron la valentia de enfrentarse a ellos y salir airosas...
abrazos Nikkita

Nikkita dijo...

Así es MJ, coraje y valor no las faltaron.
Abrazos

Clara dijo...

Qué biografia¡:no hay palabras para describir tanta lucha,arrojo,renuncia,valor y sobre todo amor.
Casi las veo,diciendose una a otras esos testamentos orales,de lo que querían y no podían olvidar. Cuando sales de un horror asi,observas lo cotidiano y ves que la vida transcurre,claro,que piensas: ¿ cómon podian permanecer ajenos?...
Un abrazo grande

Nikkita dijo...

Querida Clara, si tiene que ser bastante impactante ver que la vida transcurre, como dices, a tan poca distancia de donde estaban encerradas.
Un abrazo grande

meg dijo...

Magnífica y brava biografía de una brava mujer, Nikkita. Y acertada la frase final del noble francés.

Un beso y feliz noche.

Cayetano dijo...

Muy buena entrada y, como es costumbre en ti, muy bien documentada.
Admirable la labor de esa mujer hecha de un material especial.
Sobre el debate de si los ciudadanos alemanes conocían o no el genocidio, yo creo que la población miraba para otro lado. No sabía de muchas atrocidades cometidas por los suyos, pero tampoco se molestaban demasiado en averiguarlo.
Un saludo.

macgo dijo...

Tantas historias , tanto dolor, tanto sufrimiento, tanto sacrificio... Pero las ideas y la dignidad por encima de todo.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

me sigue sorprendiendo el valor y la entereza de los protagonistas de tus entradas.

Nikkita dijo...

Gracias Meg. Si fue brava.
Feliz dia. Besos

Nikkita dijo...

Gracias Cayetano!.
Pues imagino que si, efectivamente muchos de ellos miraban para otro lado, que es la postura más cómoda que solemos adoptar la mayoría de los humanos cuando no queremos involucrarnos en algo.
Un saludo

Nikkita dijo...

Miguel, la mayoría de estos personajes realmente siguieron hasta el final sus ideas, y lucharon por mantener su dignidad. Fueron firmes de principio a fin.
Besos.

Nikkita dijo...

Jose Luis, imagino que muchos de nosotros, en esa situación sacariamos fuerzas de donde fuera para mantener la entereza.
Abrazos

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Durisima entrada como todas, no es fácil vivir siempre con el miedo en la sangre, pero quizás eso hace mucho más fuerte a una persona.
Abrazos querida amiga

Nikkita dijo...

Es posible Higorca, que en algún momento desaparezca esa sensación y se convierta en fuerza.
Abrazos enormes

Enrique Nava dijo...

Pues me uno a La Mujer D , tienes tus secretitos, jeje... sigue asi. Besos!

Nikkita dijo...

jajaja Enrique, no hay secretos que valgan :).
Besos!

AFRICA EM POESIA dijo...

NIKKITA
Com um besito mui especial...




BEIJOS


Beijos são sempre beijos
De tarde, à noite...
Ou mesmo de manhã...
Deixam ternura...
Matam saudades...
E conservam a vida...

LILI LARANJO

Nikkita dijo...

Lili, tan especial como el que te envío yo :)

ANRAFERA dijo...

Excelente y dura biografía, la que nos muestra de "Juanita". Gracias. Saludos.

Nikkita dijo...

Gracias Ramon. Es dura, pero otro ejemplo mas de fuerza y entereza.
Saludos

Robert A. Larrainzar dijo...

Otra gran semblanza de una luchadora que afortunadamente sobrevivió a los desvarios sádicos de los nazis. Estupendo trabajo, Nikkita. Un millón de besotes y ahora corro a leer tu reportaje del campo de concentración de Ravensbruek. :)

Nikkita dijo...

Hola Robert, así es, una superviviente, física y sicológicamente. No corras tanto que no hay prisa ;).
Montones de besotes.

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