Prominenten: barberos españoles en Mauthausen

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Los prominenten eran los profesionales cualificados que había dentro del campo. Comparando los Campos de concentración con pequeñas ciudades, hacían falta profesionales que pudieran hacer de barberos, oficinistas, fotógrafos, jardineros, etc... había que contar con gente que trabajase en esas ciudades. Los prominenten vivían mejor que el resto de los presos.Tenían más probabilidades de sobrevivir.

Los españoles estaban muy bien considerados, les consideraban buenos profesionales, muy trabajadores, muy serios y abnegados, porque incluso entre los esclavos, aunque parezca una gran paradoja, había categorías y los oficiales de la SS apreciaban muchísimo a los españoles como trabajadores. Hubo muchos españoles entre los prominenten, que además, podían tener más autonomía e información para sostener la organización clandestina republicana que funcionaba desde mediados de 1.941.



Cuando llegaban los convoyes al campo, los peluqueros iban a las duchas para proceder al afeitado integral de los prisioneros. Tenían ante todo que tratar de hacer sufrir lo menos posible a los prisioneros, habida cuenta que las navajas de afeitar estaban melladas -circunstancia que, por demás, llenaba de regocijo a los SS. Una vez terminada su tarea, los peluqueros trataban de hacerse con todas las prendas que podían para después distribuirlas según las necesidades. Después de la ducha, todas las ropas eran enviadas a la desinfección.


En Mauthausen, varios españoles trabajaron como barberos. Algunos de ellos (por supuesto hubiero más) fueron:


Félix Yébenes:

De Félix Yébenes no he encontrado mucha información. Era de Toledo. Joan Calvo, historiador, narra la sorpresa que se llevó una familia de Huesca con la que se puso en contacto. Quería averiguar datos sobre el abuelo, que murió, enfermo de Alzheimer, en 2006. Nunca les contó a sus descendientes lo que Calvo había averiguado: estuvo preso en un campo de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial (Mauthausen) por republicano. Coincidió allí con Esteban Pérez y Ramón Bargueño "Mermelada".


Pablo Félix Escribano-Cano:
Nacido en Rasueros (Avila) en 1.917, crece en una familia campesina católica. Hasta 1.930 aprende a ser peluquero y barbero con su tío en Navalperal de Pinares, y en octubre de 1.936 tras el inicio de la guerra civil española escapa de Madrid donde se hace voluntario del ejército republicano. En febrero de 1.939 escapa a Francia, donde es un refugiado en varios campos de internamiento. En agosto de 1.940 es deportado, con otros republicanos españoles del campo de Angoulême (Charente), a Mauthausen por las SS, en donde trabaja en la cantera y después trabaja como peluquero y en la cocina. En mayo de 1.945, tras la liberación del campo, regresa a Francia y trabaja en la fábrica Renault en Paris-Billancourt hasta que se jubila.


Manuel Azaustre:

Nació el 29 de septiembre de 1.917 en Valdemeca (Cuenca). Sirviendo en el ejército francés como voluntario, es hecho prisionero el 22 de junio de 1.940 en las proximidades de Sant Diè y deportado a Mauthausen el 13 de diciembre, donde tuvo el número 4.603. Volvió a España en octubre de 1.956. Las experiencias vividas por Manuel Azaustre en Mauthausen han dejado una huella indeleble en su recuerdo: "todo parece un mal sueño".

José Fernández Sánchez "El Inglés":
Nació en La Línea (Cádiz) y miembro de las Juventudes Socialistas, se exilió a Francia en febrero de 1939 y combatió en el Ejército francés contra los nazis. Dos años después era deportado al campo de concentración de Mauthausen (Austria), donde su trabajo como barbero de los nazis le salvó de la muerte.

Josep Llombard:
Cuando al grupo en el que él llegó al campo les preguntaron sus profesiones dijo que era peluquero, cosa que era verdad, porque su familia tenía una peluquería. Normalmente los peluqueros lo que hacían allí era rapar a los presos, hacían las labores de barbero, pero resulta que este chico lo que había aprendido era peluquería de señoras. Entonces, se corrió la voz entre las mujeres de los SS de que había un peluquero, y una lo llamó, le hizo un peinado estupendo y a partir de entonces fue el intocable. O sea, las señoras corrieron la voz entre los maridos, "oye, a este no nos lo lleváis por delante, porque es el que nos peina". Entonces tenía citas y tenía, casi, su salón de peluquería. Estaba bien tratado, le llevaban alimentación extra, porque claro, era el peluquero del campo y, además, era peluquero especializado en señoras. Vivió bastante bien, -si se puede vivir bien en un campo de concentración- y se mantuvo con vida hasta el día de la liberación.

Domingo Félez Burriel:
Alcorisano. Al ser peluquero, “lo metieron en un barracón a cortar el pelo a los demás prisioneros y eso le permitió eludir los duros trabajos a la intemperie en la cantera” según Manuel Hernández.

Tomás Pujol Llecha:
Nacido el 9 de septiembre de 1.919 en Flix (Tarragona). Deportado a Mauthausen el 7 de abril de 1.941 teniendo el número 4.866. Superviviente del campo. Consideraba que tenia mucha suerte al ser barbero puesto que la tarea era mucho más fácil y cómoda que otras, pero también tenia que asistir al primer ritual de deshumanización de los prisioneros que llegaban (traje de rallas, el número, pelarles al cero..) viviendo 5 años el espanto de aquellos que entraban en un reino incomprensible de muerte y dolor. Volvió a España a finales de los 80.


Florencio Barrameda:
Detenido en el Frontstalag 140 (campo de concentración francés), deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1.941 con el número 5.422.

José Garcés Marín:
Nacido en Villel (Teruel). Destacado dirigente del FETE-UGT y del PSOE turolense durante la II República.

Salvador Ruíz:
Nacido en Manzanares (Ciudad Real). Era peluquero de profesión, destreza que le sirvió para convertirse en el barbero de los SS. Como preso de oficio, ocupaba un lugar en la barraca nº 2, y pudo disfrutar, especialmente en los últimos años, de ciertas dispensas o concesiones que el resto carecían. Se alimentaba de la comida que les sobraba a los soldados a los que acicalaba, por lo que su ración de preso la repartía entre sus compañeros. Tras la liberación, rehizo su vida en Francia y murió cerca de Narbona muchos años después.

"Cada guerra es una destrucción del espíritu humano." - Henry Miller

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2 Comentarios: (+añadir comentario?)

Felix Casanova Briceño dijo...

Hola, Nikkita. Interesantes apuntes sobre nuestros compatriotas en Mauthausen. Muy buen trabajo. Hoy estoy vaguete, me faltaba tiempo y ganas para escribir, así que ando de paseo por aquí, mientras escucho algo de u2 y de paso ojeo algunas fotos y recuerdos. Toca relax, que no todo va a ser escribir... Un fuerte abrazo

Nikkita dijo...

Pues me parece genial!, ya te echaba de menos....si paseas por aquí no te vayas a las entradas más tristes entonces, que ya no son horas.
Yo estaba haciendo más o menos lo mismo.
Besos

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