Testimonios: Las marchas de la muerte y la Liberacion.

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A medida que las tropas soviéticas avanzaban hacia Alemania, los nazis fueron desmantelando los campos de concentración y exterminio para borrar los rastros de sus crímenes. Estas acciones fueron precedidas de exterminaciones y la evacuación de miles de deportados desde los campos de Polonia hacia el oeste y desde los de Alemania hacia el Báltico. A pie o en vagones de tren descubiertos, fueron conocidas como las marchas de la muerte.  Cuando el ejército Rojo, por el este, y las tropas aliadas, por el oeste, entraron en los campos, encontraron a miles de personas enfermas, hambrientas o moribundas. El último campo liberado fue Mauthausen.

Las marchas de la muerte:
Lise London:
"Empieza la larga marcha por unas carreteras que no sabemos hacia dónde conducen. Nuestra columna de unas doce mil mujeres, es una más de los Kommandos lanzados a las carreteras de los alrededores de Leipzig. Esta enorme serpiente compuesta por unos cien mil hombres y mujeres en uniforme de presidiario, escoltados por patrullas de las Waffen SS, se estira a lo largo de varias decenas de kilómetros [...].
Llegamos a la pequeña ciudad de Wurzen. Bajamos hasta el río Mulde, atravesado por un gran puente de hierro. Nos cruzamos con un gran convoy de hombres que se hacen a un lado para que pasemos. Nos dejamos caer, literalmente, en una gran explanada que rodea el río y, abrazadas unas a otras, intentamos entrar en calor.
La parada será muy corta, pero ya es de día cuando volvemos a la carretera. Cruzamos el puente y pasamos ante un cadáver que yace encogido en el suelo, vestido con el uniforme de rayas; un poco más allá, una mujer de cabellos grises está agonizando. No podemos detenernos a auxiliarla y los escasos habitantes que caminan por la acera siguen su camino sin mirar. Al entrar en la calle mayor, vemos unos esqueletos vivientes con ropa de presidiarios. Se sientan en las aceras, vencidos por el cansancio e incapaces de dar un paso más, ni siquiera para escapar al tiro de gracia. Encontraremos a muchos como ellos en la carretera. Oímos disparos a nuestras espaladas. Los equipos especiales de las SS están rematando su obra mortal [...]."

Constanza Martínez Prieto:
"Cuando los ingleses se acercaban a Leipzig, los nazis SS hicieron evacuar el campo. Recuerdo perfectamente que era el 14 de abril de 1.945. Paquita (Mercedes Núñez), que se encontraba en la enfermería, había confeccionado no sé cómo, unas banderitas republicanas para las 8 españolas del campo y, luciéndolas, nos pusimos en camino hacia Dresde. La odisea por la carretera no es para describirla ¡y pobre de la que caía rendida por el cansancio!. Era abatida como si se tratase de un perro malherido. En un momento dado nos apercibimos de que nuestros guardianes habían desaparecido. Continuamos algún tiempo en fila, por si se trataba de una maniobra para tener pretexto (aunque no les hacía falta) para ametrallarnos a todas, pero al cerciorarnos de que no teníamos vigilancia alguna, en pequeños grupos, nos fuimos separando y aquello fue el "sálvese quien pueda" final. Nuestro pequeño grupo (tres españolas y una francesa) fue recogido por unos prisioneros de guerra (un checo, un yugoslavo y un italiano) que trabajaban en una granja, y donde nos tuvieron escondidas hasta la llegada de las tropas soviéticas. Éstas nos concentraron en un gran campo y posteriormente nos llevaron a Torgau, y unos días después las tropas americanas nos repatriaron a Francia, donde éramos acogidas en el Hotel Lutetia."

La liberación:
Jacint Carrió:
"Pasamos toda la mañana a la expectativa. Faltaban cinco minutos para las cinco de la tarde del día 5 de mayo (el quinto mes del calendario) de 1.945, cuando llegaron los aliados al campo de Gusen. Siempre he recordado esta fecha; para mí fue un momento mágico, cargado de cincos. Soldados americanos abrieron las puertas. Un oficial se encaramó a lo alto de una de las torres y dejó caer la ametralladora que había estado instalada desde 1.941 [...].
Fue en aquel momento cuando nos sentimos libres. Libres de la muerte, pero, sobre todo, del miedo y del terror. Hacía un par de días que los guardias de las SS habían abandonado el campo, pero nadie sabía qué pasaba más allá de los muros. Los kapos y una desorientada guardia vienesa habían mantenido el orden hasta entonces. La llegada de los americanos era la garantía de que nuestra cautividad se había terminado. Muchos prisioneros marcharon sin ni tan sólo pasar por la puerta. Saltaron el muro, rompieron las alambradas, escaparon campo a traviesa. No querían arriesgarse a sufrir nuevos controles.
Enfermos y mutilados salían de la enfermería. Algunos, casi se arrastraban [...]. La cocina fue asaltada; como también la intendencia y las barracas de ls SS. Encontraron una botella de champán y, con un grupo de republicanos, celebramos el momento [...].
Al día siguiente llegó la intendencia americana. Llevaban de todo: comida, medicamentos. Hombres hambrientos se lanzaron sobre ello sin control. La abundancia, después de años de miseria, provocó más de una muerte por hartazgo. Nuestros cuerpos no estaban en condiciones de asimilar tanta comida. Procuré moderarme, como hicieron otros, pero no todo el mundo supo mantener la cabeza clara en aquel momento. Había prisioneros en el campo que, sin la ayuda de la red de solidaridad interna, estaban mucho más hambrientos que yo y ante tanta comida enloquecieron [...]."

Ramón Salvadó i Valentines:
"Procuramos organizar un poco aquel caos, pero no era nada fácil. Todo el mundo se dedicaba a buscar comida por su cuenta. Se asaltaron los almacenes de los SS y se encontraron sacos de harina y otros alimentos. Muchos hombres comieron sin demasiado control y esto les ocasionó la muerte, cuando ya tenían la libertad a su alcance. Costaba mucho hacernos entender que teníamos que comer poco cuando se disponía de algunos alimentos [...].
Otras medidas consistieron en organizar grupos de gente armada; ahora se disponía de mucho armamento que habían dejado los alemanes y los guardias. Una vez asegurada la defensa del campo, otros pelotones salieron al exterior para controlar los accesos estratégicos y capturar a los nazis que habían huido pocos días antes. Algunos de estos SS se habían quedado cerca de aquellos parajes, estaban escondidos en casas de campo de los alrededores y allí los fueron a buscar algunos compañeros armados [...]."

Bibliografía: Los Campos de Concentración Nazis. Palabras contra el Olvido; Rosa Torán (Ed. Península).
"Nunca existió una buena guerra ni una mala paz" - Benjamín Franklin

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41 Comentarios: (+añadir comentario?)

macgo dijo...

¡Qué emocionante debió resultar para esa gente el día de su liberación! No puedo imaginarme ese sentimiento

Marga dijo...

Testimonios increibles, como increible es que sus torturadores siguiron martirizandolos hasta el último instante, cuando ya se sabían derrotados.
Resulta imposible ponerse en el lugar de esos supervivientes, saber que sintieron, como recuperar una vida despues de esa experiencia.
Un besazo amiga Nikkita!
Marga.

Bcn_oscar1 dijo...

Como dice Miguel,debio ser super emocionante! un gran dia para ellos sin duda. y para la humanidad y el sentido comun

Madame Minuet dijo...

Esas pobres mujeres, saber que si caias ya no te levantarías mas, que camino interminable, de esos que duran siglos, a veces casi deseando arrojarse al suelo y terminar de una vez.
Y esa botella de champan de Jacint Carrió tuvo que saber a gloria pura!
No me extraña que despues de tantas penalidades alguna acabara muriendo despues por un hartazgo. Ha de ser muy dificil contener las ansias de abalanzarse sobre la comida.

Me encanta la frase de Franklin, madame.

Buenas noches

Bisous

Felix Casanova Briceño dijo...

Nikkita...

Escalofriante relato de la marcha de la muerte. Una serpiente de personas famélicas y enfermas que no sabían a donde iban, y el/la que no podía seguir, un tiro en la nuca. Que atroz, que bestialidad, que sinrazón. El hecho de una ingestión rápida de comida en un organismo tan maltrecho puede causar la muerte, porque ese cuerpo ya no está preparado para metabolizarla. En fin, horrible. Excelente post como siempre.

Muchos besos

Katy dijo...

"Nunca existió una buena guerra ni una mala paz" - Benjamín Franklin
Ir a ninguna parte, huir, y después de pasar miles de calamidades morir en tierra de nadie.
Y eso que es un resúmen en un papel, un recuerdo para los que no pudieron hablar y se dejaron la piel. La realidad seguro que no se puede describir.
Besos

MJTH dijo...

Les pareceria mentira ser libres despues de tanto tiempo en esos odiosos campos..pero por mucho que nosotros digamos o pensemos, jamas nos acercaremos a poder describir su terror..
Abrazos Nikkita

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Ese día debio de ser el más feliz de su vida ¡Llego la liberación! Ahora la lucha era otra mucho mejor, dejaban detras los sufrimeintos.

Un fuerte abrazo

Nikkita dijo...

Miguel, si recuerdas las fotos de la liberación de Mauthausen, sus caras lo dicen todo...
Besos.

Nikkita dijo...

Marga, llegaron hasta donde literalmente no pudieron más, debieron tomarse a pecho eso de "morir matando".
De cómo se recuperaron, más adelante pondré testimonios también.
Besazos, guapa!.

Nikkita dijo...

Oscar, gran día para ellos y la humanidad, pero el sentido común, creo que desapareció en todo este periodo :).
Besos.

Nikkita dijo...

Madame, las marchas de la muerte las sufrieron en casi todos los campos, daba igual si eran hombres, mujeres o niños, y las situaciones fueron las mismas para todos, si flaqueaban, no sobrevivían...
Contener ese ansia probablemente era casi imposible, ya era demasiada "cabeza fría" la que tenían que tener.
Buenas noches, madame.
Besos.

Nikkita dijo...

Felix, en las marchas de la muerte, lo mejor que les podia pasar si flaqueaban era eso. A otros los mataban a culatazos.
Tras la liberación murieron muchos deportados, que habían sobrevivido hasta entonces, por ingestión cuando los aliados llevaron comida a los campos.
Muchos besos.

Nikkita dijo...

Katy, suscribo totalmente la frase de Franklin.
La "realidad", algunos la han intentado describir con palabras y otros con pinturas, pero aún así no creo que nos podamos ni acercar a la idea de lo que debió ser realmente.
Besos.

Nikkita dijo...

MJ, como le decia a Katy, no creo que nos acerquemos siquiera a lo que debió ser en realidad por mucho que lo intentemos.
Abrazos

Nikkita dijo...

Hola Higorca, el dia de la liberación, para ellos si fue el más feliz, según los testimonios que hay. Efectivamente, siguió su lucha, pero esa etapa quedó atrás... relativamente.
Un fuerte abrazo.

meg dijo...

Espeluznante relato. La liberación, supongo, debieron advertirla apequeñas dosis como la comida de los hambrientos. No se lo debían de creer.

Besos y una feliz semana.

Miguel Angel dijo...

Por más que intento meterme en la piel de estas personas no puedo ni entiendo hasta que punto puede llegar la resistencia humana tanto física como mental. Es verdaderamente escalofriante el horror padecido no solo en los propios campos de concentración sino en las marchas de la muerte. ¿Hasta que punto fueron capaces de alegrarse al ser liberados? ¿Podían expresar o mejor dicho aflorar una algo de sentimiento? Es muy duro el relato que nos hace.

Nikkita dijo...

meg, de la liberación, la resistencia pasó información sobre que se acercaba... y cuando los SS abandonaron los campos, ya lo suponian todos.
Feliz semana. Besos.

Nikkita dijo...

Miguel Angel, las emociones y muchos sentimientos no los perdieron nunca. En la ultima entrada que publiqué sobre Antonio Muñoz Zamora, al hablar del momento de la liberación, dice del campo que era "un hervidero de gritos, risas y cantos".
Saludos.

Cayetano dijo...

Los que pudieron vivir para contarlo, esos testimonios escalofriantes que nos traes hoy, unos privilegiados que escaparon de la muerte por inanición o del tiro a la cabeza... Tremenda sería la sensación de sentirse libres después de tantas penalidades y atrocidades vividas y contempladas.
Un saludo.

Elisa dijo...

Hola Nikkita,
Me imagino la emoción, la incredulidad, y tal vez el miedo a que no sea realidad ese sueño de libertad
Cariños
Elisa, Argentina

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

¿de verdad pensaban los nazis que iban a poder ocultar sus actos? la red de campos de estermínio no era como un archivo que se quema y santas páscuas.... unas instalaciones de ese tamaño, miles y miles de personas que pasaron por allí, me resulta increible

joanfer dijo...

¡Qué cuatro testimonios! Estas personas realmente pudieron comenzar mirar otra vez su futuro con esperanza.
Magnífico relato! Petons! ;)

Nikkita dijo...

Cayetano, desde luego despues de participar en una marcha de la muerte, el salir con vida era para sentirse privilegiado.
Saludos

Nikkita dijo...

Elisa, imagino que sería un cúmulo de emociones indescriptible.
Cariños.

Nikkita dijo...

Pues es así José Luis, pretendían eliminar todo rastro, pero los aliados se adelantaron, por un lado, y por otro, en cuanto a documentación consiguieron eliminar la mayoría, de hecho el campo mejor documentado es el de Mauthausen porque los miembros de la resistencia hicieron copias de todo y las escondieron, pero del resto de campos, no hay tanta información sobre los presos que pasaron por allí.
Saludos.

Nikkita dijo...

Joanfer, cierto, aunque muchos de ellos nunca perdieron la esperanza, y es uno de los motivos por los que creen que sobrevivieron.
Gracias!!, molts petons :).

ÓNIX dijo...

Nikkita, siempre adoro leer tu blog porq tus contenidos son muy interesantas...

Es triste imaginar todo lo que esas personas tuvieron que pasar, especialmente las mujeres...

Tuvieron mucha valentía, creo que yo en su lugar no habría durado mucho...

excelente post como siempre... Saludos...

Nikkita dijo...

Gracias Ónix, siempre digo que nunca sabemos dónde está nuestro límite hasta que hay que ponerlo a prueba, pero con determinados testimonios yo también dudo de ser capaz de resistirlo :).
Saludos.

azpeitia dijo...

En primer lugar, felicitarte por tu página y la seriedad con que afrontas los temas...La condición humana a veces es incomprensible y no se puede entender hasta que punto puede llegar su crueldad gratuita...Que nunca se vuelva a repetir algo similar...insisto en mi felicitación...un abrazo de azpeitia

unwakeable dijo...

Te sigo felicitando.
Un saludo

Nikkita dijo...

Azpeitia, muchas gracias por tus palabras y por tu visita. Esperemos que de verdad nunca se repita.
Saludos

Nikkita dijo...

Unwakeable, te lo sigo agradeciendo :).
Un saludo.

ANRAFERA dijo...

Excepcional entrada...como todas. Me encanta visitar tu blog y empaparme de estas grandes historias, que nos sirven para concienzarnos que no se han de repetir. Que buena frase has seleccionado de Benjamín Franklin. Feliz fin de semana. Cordiales saludos.

rosscanaria dijo...

Creo que lo de los nazis fue el episodio mas negro y horroroso del siglo XX, no puedo ni siquiera imaginarlo de tan increíble que me parece, sin embargo he visto muchas películas sobre el tema y me encantan porque con cada una me convenzo un poco más del horror que fue aquéllo.
Muy buena entrada wapa, que tengas un lindo fin de semana, besitos,

Nikkita dijo...

Hola Rosa!, cierto que cuando ves películas y lees información, te convences más y más de los horrores.
Gracias por pasarte :).
Feliz fin de semana!, besitos.

Rudy Spillman dijo...

Testimonios desgarradores, Nikkita. Hasta la liberación fue penosa, repleta de dolor y de muerte. Incluso los mismos liberados festejando la ya inesperada libertad, creo que no sabían que deberían esperar un largo tiempo más para recuperar la dignidad de una vida y poder sentirla como tal.
Besos, querida amiga.

Nikkita dijo...

Asi es Rudy, querido, no se imaginaban que aún les quedaba una lucha por delante, pero lo peor si había pasado.
Besos.

alex dijo...

lo de los einsatzgruppen ( los escuadrones de la muerte) fue de las peores cosas que ocurrieron dentro del conflicto.

Los einsatzgruppen se internaban en los pueblos que iban dejando atrás y dentro de un ambiente íntimo y local llevaban a cabo esas matanzas, con lo que la frustración de cada pueblo y cada casa era tan cercana que tocaba a cada habitante.

Gracias por esos testimonios en primera persona ;)

Nikkita dijo...

Hola Alex, me alegra verte por aquí :).
Efectivamente los einsatzgruppen es otra más de las muchas partes que hay dentro de esta historia, y de las más terribles por la cantidad de muertos que dejaron tras de sí. Es un tema en el que no he entrado porque donde más actuaron fue en los guetos, pero algún día meteré algo de ellos.
Gracias por pararte a comentar ;). Besos.

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