Memorias cruzadas. Memorias compartidas. Memorias del otro. 2

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“MEMORIAS CRUZADAS. MEMORIAS COMPARTIDAS. MEMORIAS DEL OTRO”

El homenaje a Shlomo Venezia comenzó con la presentación de Francisco Javier Fernández Vallina, Catedrático de Filología Semítica de la Universidad Complutense de Madrid, que dio paso a Eva Benatar, quién representaba al presidente de la Federación de las Comunidades Judías de España, alguien que asume la memoria con su compromiso.

Nos dejó como mensaje que, cuando el tiempo pase, solo los lugares de memoria, los testimonios escritos y grabados, y las investigaciones históricas serán los únicos testigos que nos queden.

Seguido, intervino Marcello Pezzetti, director del Museo de la Shoah de Roma, y director de un centro de documentación en Milán, con una magnífica exposición que os resumo.

Quién ha visto la estructura interna en los campos no puede ser testigo, porque los que entraban en los hornos no vivían. Supervivientes como Charlote Delbó o Primo Levi,
viven las situaciones extremas, pero no el exterminio.

Los nazis eliminaron una parte de sí mismos, porque los asesinados eran europeos. Según los testimonios de exterminio sistemático, proporcionados por quienes trabajaron en éste área, el gas y los asesinatos los manejaban y realizaban los nazis, y después llegaban los sonderkommando. Permitían que de 800 a 900 personas trabajaran en los sonderkommando de Auschwitz.

Los nazis usaron un sistema industrial y masivo para el exterminio. Crearon unas estructuras que, en el 42 eran artesanales, en el 43 industriales y en el 44 estaban en su punto álgido.

Cuando Shlomo comenzó a trabajar allí, no formó parte de esa rotación porque en ese momento los nazis no podían formar a otras 900 personas para eliminarlas después y volver a empezar, por lo que tuvo la suerte (o la desgracia) de sobrevivir más meses y su grupo pudo hacer una pequeña resistencia ya que sabían, más que nadie, que les iban a matar, y sabían que el mundo no se enteraría de lo que sucedía allí, por lo que los sonderkomando se rebelaron.

Una vez liberados, los testigos no hablaban por ser una carga demasiado pesada. De hecho, los hijos de algunos supervivientes se enteraron de lo que habían vivido sus padres muchísimos años después.

A finales de los años 90, los hijos de Shlomo fueron a Auschwitz con él por primera vez.

En el caso de Shlomo, no había hablado, hasta que en los 90 vio cómo el antisemitismo crecía en Italia, comenzó a ver tiendas con pintadas de la estrella de David, y decidió que los supervivientes debían hacer algo.

Quedaron menos de 100 supervivientes de sonderkomandos en todo el mundo, pero no hablaban. A principio de los años 90 decidieron hacer un viaje a Auschwitz por primera vez, y dar a conocer su testimonio a historiadores, profesores y alumnos.

Al principio, los testimonios eran difíciles de transmitir por la falta de conocimiento que había. Una vez, un periodista en una reunión de supervivientes le pregunto a Shlomo quién era, al darle su nombre, obtuvo por respuesta que no le tenia en ninguna lista, y el periodista le preguntó qué hacía. Shlomo respondió que trabajaba en un sonderkomando, y el periodista le dijo, ah! Y eso qué es?,a lo que le respondió que trabajaba en los crematorios, y la reacción del periodista fue un Ah! y pasó a otro testigo, como si ese trabajo no tuviera ninguna importancia, y sin ser consciente de que tenía delante un testigo dispuesto a hablar.

A partir de ahí, comenzaron a trabajar y a reconstruir todo el sistema de los hornos crematorios de Auschwitz, creando documentos multimedia, narrativas, y Shlomo accedió a hablar con profesores y estudiantes en el viaje organizado en 1.992, algo muy duro para él.

Reconstruyeron el interior del horno con la ayuda de Shlomo, incluyendo el montacargas, en el mismo campo. Le pidieron que les explicara cada piedra y cada detalle, y él lo hizo, durante dos días, piedra a piedra, reconstruyendo lo que había, con su memoria y los planos de la empresa fabricante de los hornos. No se dejó influenciar por sus reacciones y emociones, sino que se limitaba a hacer de testigo

El montacargas subía los cadáveres del sótano al horno, y para que nadie los viera, los nazis los tapaban con una lona hasta meterlos en el montacargas.

Haciendo la reconstrucción, Marcello Pezzetti un día llama a Shlomo por teléfono para preguntarle cuál era el color de la lona, y él, enfadado, le respondió que cómo quería que recordase el color. Esa misma noche, Shlomo devuelve la llamada a Marcello, y le dice que era verde militar.Es un testigo muy comprometido.

Un tiempo más tarde, hablaron con Lender, kapo del sonderkomando con quién Shlomo no había vuelto a tener contacto desde su salida del Campo, y coinciden en cada detalle proporcionado.

Lo más importante es, cómo Shlomo utiliza su memoria. No reflexiona, no hace reflexiones filosóficas sobre la memoria, sino que se limita solo a la Historia para que los estudiantes entiendan lo que pasó partiendo de los hechos. Los testimonios de Shlomo son muy útiles para los historiadores, y es el enemigo número 1 de los negacionistas que afirman que tanto Shlomo como Marcello están al servício de la Cía o de la Yihad.

Hasta ahora han formado a casi 400 profesores en Auschwitz, y a más de 2.000 fuera. Están comprometidos con esta enseñanza.

Tras otra magnífica actuación de Mónica Monasterio, continuó el homenaje, previo a la intervención del propio Shlomo Venezia.

El siguiente participante fue Èmile Shoufani, Archimandrita de la Iglesia Greco-Latina de Oriente, cura de Nazaret y “premio UNESCO de Educación para la Paz”, conocido como “el cura de Nazaret”.

Èmile Shoufani entró a hablarnos del conflicto Israel-Palestina, y cómo llevan años buscando el encuentro y la reconciliación ( Shoufani ha sido galardonado con el Premio UNESCO de Educación para la Paz 2003, por su empeño constante en reconciliar a los árabes y a los judíos). Nos habló sobre su experiencia "Memoria para la paz" (un viaje desde Israel a los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau (Polonia) en el que participaron 500 personas, árabes, israelíes y europeas que se acercaron al proyecto desde "una perspectiva personal").

Para intentar trasladar el mensaje al mundo árabe, pensaron entrar en el seno del sufrimiento judío. La historia en los últimos años se ha desarrollado en las iglesias, por lo que no sabían cómo hablar al mundo árabe y musulmán de la Shoah, y se lanzó la iniciativa para llegar a entenderla desde el interior del conflicto.

Al principio querían hablar de la historia del pueblo judío, pero necesitaban un acontecimiento histórico reciente, la Shoah. No hablaban sobre paz ni reivindicaban nada, solo escuchaban el sufrimiento del otro.

Se puede conocer la historia a través de libros, películas, etc.... pero oír el testimonio de la gente te transforma por la realidad del miedo que habita en ellos, con una amenaza constante. No querían hablarles del nazismo ni de la 2ª Guerra Mundial, sino de la Shoah como intento de aniquilación de un pueblo entero.

Shoufani trasladaba que no somos responsables directos de lo que ocurrió, pero sí debemos comprometernos para que no vuelva a suceder. El nazismo no es sólo una fuerza militar o de exterminio sino la mirada hacia “el otro”, y Shoufani asume la responsabilidad de abrir un nuevo camino.

Cuando se programó el viaje a Auschwitz, lo hicieron por poco. Los responsables polacos querían que fuesen, pero solo de visita al museo, donde hay montones de zapatos y objetos, pero lo que ellos querían era visitar el campo, y hacer el camino de las últimas víctimas, y lo lograron tras varias disputas con los polacos; tras 8 años, está convencido que es posible que todos podamos vivir en común, y la memoria es algo común, sirve para mantener la esperanza de que todos podemos vivir en paz.

El último ponente fue Daniel Fahri, Rabino del MJLF y escritor.

Al viaje que realizaron a Auschwitz, le llamo “dos jornadas premesiánicas a Auschwitz”. Hacía mucho calor aquel año, y lo vivían en la rampa por donde subían los judíos. Shlomo comenzó a hablar, y por detrás pasó un tren larguísimo de mercancías, lo que les hizo a todos trasladarse al momento en que los deportados llegaban allí para morir.

Para Shlomo, los supervivientes están vivos, pero solo en parte, porque otra parte de ellos murió allí. Daniel Fahri transmitía que para él, Shlomo es alguien muy vivo, pero reconoce que cada vez que cuenta su experiencia muere un poco...

Los años siguientes a la 2ª guerra mundial, esta parte se fue añadiendo a los colegios en la asignatura de historia.

En 1.947, se usó la palabra genocidio en Nuremberg, pero los judíos decidieron utilizar un término bíblico empleado para explicar lo que le pasó a Job, para calificar o nombrar lo que les hicieron los nazis: Shoah.

En los libros de historia, al principio se introdujo de una forma un poco “light”, y progresivamente los historiadores fueron trabajando para que lo ocurrido saliera a la luz.

Como decía Primo Levi, los que podrían hablar ya no pueden, porque murieron allí, pero Shlomo estuvo meses separando pertenencias, clasificando cadáveres, y los que sobrevivieron lo callaron porque pensaban que nadie les creería, y que no interesaba. Shlomo veía que a veces alguien hacía gestos como si estuviera loco por lo que decía, pero al cabo de los años, comenzó a salir a la luz la historia y los supervivientes se decidieron a hablar, escribir, crear obras de arte, y vieron que era importante hacerlo porque si no sería demasiado tarde.

Algunos, incluso se lo contaron a sus nietos antes que a sus hijos.

En Francia, tampoco se enseña bien la Shoah en las escuelas francesas. Daniel comentaba que le parece indecente que un rabino le diga a un niño que si pasó es por algo, como le decían a Job.

Para finalizar el homenaje, Mónica Monasterio volvió a interpretar otra pieza, dando paso con ella al testimonio y participación de Shlomo Venezia que os contaré a continuación.

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32 Comentarios: (+añadir comentario?)

ANRAFERA dijo...

Menudos testimonios...terrible las descripciones de los hechos horribles que pasaban. Felicitaciones, como siempre, por estas interesantes entradas y darnos a conocer detalles de este homenaje a Shlomo Venezia. Un cordial saludo.

Miguel Ángel dijo...

Enhorabuena por esa excelente transcripción de lo que pudiste escuchar ese día. Imagino que uno no puede permanecer impasible ante estos testimonios pero tú supiste sobreponerte a ello y hacérnoslos llegar de manera clara y precisa. Tienes alma de periodista. Es verdad que no dejas traslucir tus sentimientos ante estos hechos, algo difícil para quién debe posicionarse en un bando. Presentas todo de manera objetiva pero con tal contundencia que no dejas lugar a dudas: el NEGACIONISMO es una falacia y tú contribuyes con tus testimonios a desmontar esas teorías.
macgo

La Dame Masquée dijo...

Que gran verdad eso que dice sobre que "Se puede conocer la historia a través de libros, películas, etc.... pero oír el testimonio de la gente te transforma por la realidad del miedo que habita en ellos".
Y tambien que los supervivientes estan vivos solo en parte. Algo tiene que morirse dentro del ser humano al pasar por una experiencia como esa.

Feliz tarde, madame

Bisous

Pablo D. dijo...

Es imprescindible que se sepa todo, Nikkita.

Es normal que esta gente no quisiese contar nada de primeras porque tiene que ser una labor muy dura y larga la de asimilar todo lo que han vivido.

Me quedo con lo de la industrialización masiva del exterminio. Un hecho dramático...

Los testimonios son muy buenos, seguro que ha sido interesantísimo poder escucharlos.

Un saludo!

Nikkita dijo...

Ramón, las descripciones creo que ni se asoman a lo que debió ser en realidad, pero nos dan una ligera idea.
Un cordial saludo.

Nikkita dijo...

Miguel, hace un rato que leí tu comentario y sigo sin saber qué decirte :). El tema de los sentimientos ya te lo he comentado alguna vez, es la única forma de intentar ser lo más objetiva posible para poder contaros las cosas tal cual las veo/leo, aunque con algunas entradas es muy difícil...
Solo te digo: GRACIAS!.
Besos.

Nikkita dijo...

Madame, para ver que por muy vivos que estén, una parte de ellos murió allí, no hay más que mirarles a los ojos. Lo expresan todo.
Feliz tarde, madame.
Besos.

Nikkita dijo...

Pablo, para que te hagas una idea, Shlomo estuvo años internado para poder volver a relacionarse con "gente normal".
Creo que duro no es suficiente para calificarlo.
Interesante fue, mucho :).
Un beso.

laMar dijo...

Tiene que ser impresionante poder escuchar en directo testimonios como estos ¡y muy duro! Excelente articulo mi niña
Un beso enorme

Nikkita dijo...

laMar, lo fue, y muy enriquecedor :).
Un beso enorme

josefina dijo...

Esta historia de SHLOMO VENECIA la conocía no hace muchos días Iñaki Gabilondo le hizo una entrevista en la que describía muy bien su horror y como se vio metido en los integrantes del SONDERKOMMANDO DE AUSCHWITZ. Puedes creer que estábamos con mi marido y se nos ponían los pelos de punta.
Cuando veo a grupos que maltratan a indigentes o personas indefensas, pienso en lo agresiva que puede ser la raza humana.
Un beso y sigue dando a conocer estos hechos.

meg dijo...

Nikkita, estremecedor artículo. Tuviste que pasarlo mal intentando absorber todas aquellas experiencias ajenas y aquel dolor. Tienes que ser de hierro a veces para poder comprender e imaginar la magnitud del dolor....

Y te lo has currado muy bien para transmitirlo. Es un buen homenaje a quienes transmiten estos testimonios aún a sabiendas de que parte de la memoria se muere cada vez que lo hacen. Enhorabuena. Y un beso.

Cayetano dijo...

Nunca serán suficientes todos esos testimonios para que de la memoria y de la sensibilidad colectiva nunca jamás se borre aquel tremendo genocidio y, al mantener viva la llama del recuerdo, se eviten nuevas atrocidades en el futuro.
Un saludo.

Bcn_oscar1 dijo...

unos testimonios impresionantes, la amplitud del conflicto Israel-Palestina, es tan grande, que se me escapa, lo único que veo es que sufren y mueren inocentes por todos lados. Me parece increíble que los Israelitas se comporten así, vergonzoso que algunos países no condenen ese comportamiento y decepcionante ver como un pueblo lleno de cultura como es el musulmán se ciegue de esa manera. Solo espero que pronto llegue la paz

Perikiyo dijo...

Cómo te lo curras, amiga.

Me has llevado de la mano a ese homenaje a Shlomo Venezia. Me siento como si hubiese estado allí.

La objetividad de Shlomo Venezia, a la hora de contar sus experiencias y colaborar en la reconstrucción de los hornos, es más que loable. La tuya también.
Hay que ser muy fuerte para contar estas cosas sin mostrar una opinión.

Me quito el sombrero, Nikkita.


Ahora, espero el plato fuerte.

Un besazo, amiga mía.

Nikkita dijo...

Gracias Josefina, si, le han entrevistado en muchos medios, aunque siempre me parece poca la difusión que se le da a estas cosas, o el sensacionalismo con el que se juega.
Hay muchos muy agresivos, pero no pienso que seamos todos.
Besos.

Nikkita dijo...

Gracias meg, pero ellos lo hacen fácil, tu al fin y al cabo estas de oyente nada más, y da gusto escucharles.
Besos.

Nikkita dijo...

Cayetano, totalmente de acuerdo contigo, nunca serán suficientes, y lo mas triste nunca me parece suficiente el interés general por conocerlos.
Un saludo

Nikkita dijo...

Oscar, gracias. Yo también espero que pronto llegue la paz.
Besos.

Nikkita dijo...

Ayyy Perikiyo, siempre motivándome :), si me dices eso me doy por satisfecha!.

Si diera mi opinión, además de no ser diferente a la vuestra, dejaría de ser objetiva para contar las cosas, aunque a veces esté a puntito de hacerlo :D.

El plato fuerte es el que más me está costando, imaginalo, espero que esté a la altura :).

Un besazo enorme, querido amigo :)

Katy dijo...

Normamente las personas que vieven un drama son reacias a contarla, ya sea de una infancia desgraciada, o algun suceso desagradable acaecido en sus vidas, con que lo pocos supervivientes lo que deseaban era olvidar, no revivir ni recordar. La 2ª guerra mundial fue devastadora para casi todo los paises, y los que la pasaron han vivido huyendo de los recuerdos y de si mismos.
Un post fantástico como todo los tuyos. Documentado y objetivo.
Besos Nikkita

Javier Sanz dijo...

Por muy terribles que puedan resultar los testimonios hay que seguir insistiendo en el recuerdo. Éste nos librará del olvido y de los que nos quieren confundir con mentiras y la tergiversación de los hechos.
Así que, ya tienes un motivo más para seguir siendo nuestra memoria.

Un beso

Nikkita dijo...

Así es Katy, gracias por tu aportación. Los supervivientes de los campos de concentración si han hablado, pero para que la información se asimile y no se olvide para que no se repita. Es un gran esfuerzo que debemos agradecerles.
Muchas gracias :))).
Besos.

Nikkita dijo...

Javier, el recuerdo y el conocimiento son las calves para evitar las 3 cosas, olvido, tergiversación y mentira, y añadiría una dosis mayor de interés y menos inmunización al pasado...
Motivos no me faltan con vosotros, aunque de vez en cuando flojee :)).
Un beso.

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

que malo es perder la memoria y la perspectiva,.... y de ahí al olvido... puff...

rosscanaria dijo...

Qué interesante tuvo que ser Nikkita, ya me hubiese gustado acompañarte, jeje.
Gracias por compartirlo.
Buen fin de semana guapina.
Besos y más besosss,

Nikkita dijo...

Jose Luis, de ahí al olvido hay un paso, pero bueno, estamos intentando que no pase :).
SAludos

Nikkita dijo...

Ross, corazón, la próxima ocasión que tenga te aviso, don't worry.
Buen fin de semana :))
Más besos aúnnnnnn

Carzum dijo...

Sobrecogedores e interesantes testimonios, sin duda. Gracias por compartirlo Nikkita. Abrazos ;-)

Nikkita dijo...

Gracias a ti Carzum por leerlos :)
Abrazos

Nela dijo...

Hola Nikkita, aunqeu te visito a menudo, la mauyoría d elas veces nod ejo comentario, porque no se que decir, es todo tan sobrecogedor y tanta la valentia de los testimonios, que parten el alma.
Besos
Nela

Nikkita dijo...

Hola Nela, no te preocupes por los comentarios, ya se que pasas por aquí :).
a veces es difícil decir algo.
Muchos besos.

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